sábado, 26 de octubre de 2013

Mitos sobre nuestra alimentación



Existen muchas falsas creencias en torno a la alimentación que pueden confundirnos e incluso llegar a perjudicarnos. Conoce a continuación los mitos más comunes sobre la manera en que comemos y descubre la verdad de nuestros hábitos alimenticios.

El pan me engorda

El pan es un alimento rico en carbohidratos, un nutriente muy importante en nuestra alimentación, por lo que consumir pan es fundamental para mantenernos saludables. Como todos los excesos, si consumimos mucho pan naturalmente que nos hará ganar kilos, pero una o dos piezas de pan al día están totalmente permitidas y recomendadas.

Normalmente, lo que nos hace engordar es lo que le ponemos al pan, como la mantequilla, la mermelada, los embutidos, etc.

Las grasas vegetales son más sanas

Muchos productos indican que contienen “grasa o aceite vegetal”. Esto puede confundirnos, porque asociamos las grasas vegetales con algo beneficio para la salud, como el aceite de oliva, por ejemplo. Si bien las grasas de origen vegetal son más sanas, la mayoría de las veces los productos no las incluyen debido a su alto costo económico, y en su lugar emplean grasas saturadas procedentes de aceite de coco o de palma, los cuales son muy perjudiciales para la salud pues aumentan el colesterol.

Las grasas insaturadas son las que realmente nos benefician, en la medida en que contribuyen a reducir los niveles de colesterol. Estas grasas las encontramos principalmente en los alimentos de origen vegetal, como el aceite de oliva, el de girasol, el de pepita de uva, en los frutos secos y en algunos tipos de pescado (pescados azules).

Saltarse comidas ayuda a bajar de peso

Por el contrario, saltarse una o más comida lo único que genera es que con el tiempo ganemos más peso. Los nutricionistas y médicos recomiendan comer 5 veces al día, en porciones pequeñas, de modo de mantener nuestro metabolismo siempre activo y además, así no llegar con tanta hambre a cada comida.

Cuando nuestro organismo no recibe comida, lo interpreta como una señal de alarma y reacciona almacenando las grasas, a modo de reserva ante la falta de alimento. Por el contrario, si recibe porciones de alimento cada ciertas horas, guarda sólo lo que necesita y elimina el resto.

Lo ideal es tomar un buen desayuno, luego un snack a media mañana, la comida o almuerzo, una merienda por la tarde y finalmente cenar liviano en la noche.

Comer una fruta de postre engorda

La fruta engorda lo mismo se coma antes o después de las comidas, por lo que consumirla de postre no nos aportará más calorías que si la comemos antes, o en la mañana, etc.

Eso sí, el beneficio de comer una fruta antes de la comida, es que debido a su aporte de fibra y agua, nos genera sensación de saciedad y por ende nos ayuda a consumir porciones más pequeñas. Por lo mismo, las frutas son un excelente snack para media mañana o por la tarde.

Beber agua durante las comidas me hace ganar peso

Esto es totalmente falso. El agua es acalórica, por lo que en cualquier momento del día en que la consumamos no nos aportará calorías.

Es más, esta recomendado beber agua antes y durante las comidas, ya que esto nos ayuda a saciarnos antes y por ende a comer menos. Lo que sí nos aporta calorías extra e innecesarias son los zumos y las gaseosas con que acompañamos las comidas. Trata de reemplazar estas bebidas por agua.

No debo mezclar carbohidratos con proteínas

Este es el principio básico de las llamadas dietas disociadas, que consisten en no mezclar en la misma comida alimentos ricos en hidratos de carbono, como cereales, pasta, patatas, pan, etc., con alimentos proteicos, como carne, pescado o huevos por ejemplo.

Sin embargo, si se come en raciones equilibradas y acordes a las necesidades energéticas de cada uno, el combinar carbohidratos con proteínas no contribuye a ganar peso. Incluso, el hecho de no mezclar hidratos de carbono con proteínas puede llevarnos a consumir porciones muy grandes de uno o de lo otro, con el fin de lograr la saciedad, lo cual sí nos llevará a ganar kilos.

Los productos integrales engordan menos

Esto tampoco es cierto. Los alimentos integrales tienen casi las mismas calorías que los productos refinados, por lo que el reemplazo de estos últimos por alimentos integrales no nos hará bajar de peso.

Lo que sí es cierto, es que los productos integrales son más sanos y beneficiosos para la salud que los refinados, pues contribuyen a regular al tránsito intestinal y funcionan como un depurador o limpiador intestinal. Además, lo integral genera sensación de saciedad más rápido, por lo que nos sentimos satisfechos antes y por más tiempo con menos cantidad de comida.


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